viernes, 15 de mayo de 2020

Rosquillas de anís



¡Hola, hola!
A mi abuela le encantaba hacer rosquillas, siempre mi hermana y yo la ayudábamos a hacerlas y llenábamos unas ollas enormes de rosquillas… ¡Para dar a todo el vecindario, vamos!
¿Y por qué os estoy contando esto? Pues porque por fin hemos pasado a la fase 1 de la desescalada y podré ir al pueblo a visitar a mis padres y a mi abuela… y hoy he pensado: “¿por qué no les hago unas ricas rosquillas y se las llevo mañana?” y eso he hecho, me he puesto manos a la masa y aquí tenéis el resultado…



La receta la he sacado de la página https://www.misthermorecetas.com/
Aquí podéis encontrar miles de recetas riquísimas con o sin thermomix… 
¡Espero que os guste!

·         Ingredientes: (para 40 unidades)

– 200 g. de azúcar
– la piel de 1 limón, sin nada de parte blanca
– 3 huevos
– 100 g. de aceite de oliva «suave» (o de girasol)
– 50 g. de anís (licor)
– 500-550 g. de harina de repostería (según el tamaños de los huevos)
– 1 sobre de levadura química en polvo
– 1 pellizco de sal
– para freír: aceite de oliva suave o de girasol
– para rebozar: azúcar

·         Preparación:
En el vaso de la Thermomix ponemos el azúcar y lo pulverizamos durante 30 segundos, a velocidad 5-7-10.
Añadimos la piel del limón y programamos 1 minuto, velocidad progresiva 5-7-10. Agregamos los huevos, el aceite y el anís. Programamos 10 segundos, a velocidad 6.

Incorporamos la mitad de la harina, la levadura y el pellizco de sal. Mezclamos durante 8 segundos, a velocidad 6. Echamos el resto de la harina y programamos 15 segundos, a velocidad 6.


Tiene que quedar una masa blanda pero que se pueda manejar con las manos, si no es así, añadimos 50 g. de harina más y programamos 30 segundos, vaso cerrado y velocidad espiga.

Dejamos que la masa repose dentro del vaso durante 15 minutos.

Nos untamos las manos con aceite y sacamos la masa del vaso para ponerla sobre una superficie enharinada. Hacemos pequeñas bolas, del tamaño de una nuez, las aplastamos un poco con las palmas de las manos y con los dedos hacemos un agujero en el centro, que estiraremos para que al freírlas no se cierre.

Las freímos en abundante aceite caliente, las sacamos y dejamos que escurran sobre papel de cocina. Cuando todavía estén calientes, se rebozan en azúcar.

Consejo: Si queréis que vuestras rosquillas os queden más blanditas, las podéis mojar en leche o en coca cola antes de rebozarlas en azúcar.

Asique ya sabéis, ¡manos a la masa!




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